El peligro de evitar todas las grasas para adelgazar…


Cuando nos proponemos perder peso una de las cosas que se nos viene a la cabeza automáticamente , debido a las campañas anti-grasa que se han venido realizando en los últimos años por parte de los Organismos oficiales, suele ser anular las grasas de nuestra alimentación.

Y es que como ya es sabido son innumerables las patologías que están relacionados con exceso de grasa corporal, desde la diabetes, pasando por la hipertensión, el colesterol o enfermedades hepáticas, además de la obesidad y de desequilibrios psicológicos relacionados con la autoestima, además, nuestro rendimiento deportivo también se ve limitado por un exceso de grasa. Pero hay que entender que la grasa corporal no necesariamente viene de la grasa ingerida. Los hidratos de carbono también son susceptibles de convertirse en grasa. Los hidratos se transforman en glucógeno y se almacenan en los músculos y el hígado pero estos almacenes son muy pequeños y si nos pasamos de cantidad la insulina se encargará de almacenar la glucosa en forma de grasa ya que si se quedase circulando en la sangre sería muy peligrosa para nuestra salud.
Cada vez son más las voces que se alzan contra los productos “ligths” o bajos en grasas ya que estos suelen contener grandes dosis de azúcares.

Conviene entender que nuestro cuerpo necesita cierta cantidad de grasas para el correcto funcionamiento de los procesos que nuestro cuerpo realiza y que, aunque es importante cuidar las grasas, se recomienda que son requeridos un minimo de 20% y hasta un máximo de 40% (las saturadas de cadenas largas no deberían de pasar del 7% ó 8% .
De la misma forma que un exceso de grasa puede ser muy perjudicial para la salud y el rendimiento deportivo, un déficit puede provocar , por ejemplo, que el esfuerzo físico de disciplinas como el running o el ciclismo sean peligrosas. Esto se debe a que este tipo de disciplinas son predominantemente aeróbicas y demandan mucha energía procedente de las grasas. Un déficit peligroso de grasa se encontraría en mujeres por debajo del 13 y el 15% y en hombres entre el 5 y el 10%.

Durante el trabajo muscular prolongado, la proporción de grasa oxidada aumenta de una forma importante al cabo de un cierto tiempo, convirtiéndose el tejido adiposo en una fuente casi inagotable de energía: el depósito graso total puede estimarse en unas 135.000 kcal, suficientes para correr varias decenas de maratones seguidos.

Así que como veis, la ingésta de grasas es importante en la dieta, especialmente si pensamos entrenar duro. No todas las grasas son iguales así que quizás no se trata tanto de reducir las grasas que tomamos, sino de escoger aquellas que son más saludables y de utilizarlas además de manera correcta a la hora de cocinar.
Es importante mantener también un equilibrio entre los ácidos grasos omega 3 y omega 6 ya que un exceso de estos últimos podría producir inflamación.

En resumen, cuando intentamos perder peso, es importante acudir a un profesional que pueda aconsejarnos y darnos una dieta acorde a nuestras características personales y el objetivo a conseguir.

Por desgracia, muchos de los mitos que circulan sobre la pérdida de peso, no sólo no son ciertos si no que ponen en grave riesgo nuestra salud.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *